Piel sensible y dermatitis atópica en invierno: 11 consejos básicos para cuidar tu piel

piel sensible en invierno¿Cómo podemos cuidar mejor nuestra piel en invierno? Cualquier persona con piel sensible sabe lo que le afectan los cambios de temperatura y la humedad, por lo que el invierno es un momento crítico en el que se deben extremar los cuidados e incluso darle un mimo extra a nuestra epidermis, a fin de evitar consecuencias en ésta.
Y es que las estaciones y los cambios bruscos de temperatura afectan especialmente a aquellos que se ven afectados por enfermedades dérmicas. La dermatitis atópica es una de ellas, pues al llegar el invierno, el viento, el frío y las calefacciones a la máxima intensidad tienden más que nunca a resecar la piel e incluso a agrietarla.

Entre un 5 y un 7 % de la población adulta viven su día a día con esta enfermedad, y saben de sobra cómo la estación más fría puede llegar a resecar la piel, lo que hace que los síntomas que caracterizan esta dolencia dérmica puedan agravarse si no se cuida y se trata con suficiente ahínco.

Además, cuando la capa externa de la piel, el estrato cutáneo, se comienza a quebrar a causa de la sequedad, quedan afectadas las capas inferiores y ello puede producir erupciones.

La hidratación es clave. Si bien siempre es importante que bebamos la cantidad de agua indicada por los especialistas (al menos, dos litros al día), durante la época de frío debemos poner más atención, porque las diferencias de temperatura entre la calle y el interior de -por ejemplo- una tienda o una oficina con calefacción a tope, nos afectan mucho. Bebiendo zumos y agua conseguiremos tener la piel bien hidratada.

Así que para tratar de prevenir la sequedad y el agrietamiento que se producen en invierno en las pieles sensibles, o en las que sufren esta variante de la dermatitis, existen varias recomendaciones:

11 consejos básicos para la salud de la piel

invierno-piel seca-blue cap1.- Hidratación: ésta es clave. Si bien siempre es importante beber la cantidad de agua indicada por los especialistas (al menos, dos litros al día), durante la época de frío hay que poner más atención al consumo de agua, porque las diferencias de temperatura entre la calle y, por ejemplo, una tienda o una oficina con calefacción a tope, afectan mucho a la piel y el organismo. Bebiendo zumos y agua se conseguirá tener la piel bien hidratada.

2.- Productos humectantes: usar estos ya que atrapan agua bajo la piel, evitando la sequedad y haciéndola más flexible.

3.- Crema hidratante: se recomienda aplicar este tipo de crema en la piel y sobre todo neutra, sin alcohol ni sustancias fuertes. Usar una crema hidratante con más frecuencia, sobre todo en las zonas más castigadas, hará que la piel sienta alivio y que responda mejor a momentos críticos.

4.- Ducha: aunque sea invierno y se tenga la tentación de hacer la ducha con agua caliente, hay que tratar de evitarla, pues puede secar la piel aún más. Lo ideal son las duchas con agua tibia.

5.- Champú y jabón neutro: se sugiere que se estos productos se usen sin químicos industriales y, por supuesto, sin alcohol. Hay que evitar el uso de esponjas y al secarse no se debe frotar con la toalla, sino hacerlo suavemente dando leves toquecitos.

Hay que buscar toallas que sean suaves y que no raspen ni estén demasiado viejas. Además, hay que usar geles de baño suaves y adecuados a la piel.

6.- Calefacción: ésta no se debe poner a temperaturas altas. Es invierno y hace frío, lo sabemos, pero eso no quiere decir que se tenga que gastar un dineral en electricidad por poner siempre “a tope” la calefacción. Entre 20 y 22 grados es la temperatura ideal para que no afecte demasiado a la piel.

7.- Ropa: hay que evitar usar la ropa muy ajustada, pues puede aumentar la irritación y la posibilidad de erupciones, aparte de dificultar la circulación.

Además, hay que tener muy en cuenta los materiales con los que está hecha, empleando preferiblemente ropa de algodón, lino o hilo y evitando los tejidos sintéticos.

8.- Limpieza: es importante cuidar la limpieza de la casa, pues el polvo contiene gérmenes que pueden fomentar las irritaciones. Es recomendable mantener más limpias de lo normal alfombras, cortinas y ropa de cama.

9.- Dormir: aunque sea invierno, hay que evitar los pijamas demasiado abrigados que puedan provocar más sudor del habitual al dormir. Es mejor utilizar un buen edredón y dormir con ropa ancha, cómoda y fresca.

10.- Abrigo: para cuidar más la piel, sobre todo cuando uno anda fuera de casa, hay que intentar abrigarse lo máximo posible al ir a la calle. Usar gorros, bufandas, guantes, jerseys abrigados, ¡Hay que poner una barrera entre el frío y la piel!

11.- Alimentación: hay que tener mucho cuidado la alimentación. En invierno, debido al frío, se suelen hacer más planes caseros y seguro que hasta se hacen en exceso. De sobra se sabe cómo afectar la comida en la piel, así que hay que fijarse bien en lo que se coe para no excederse.

Todo lo anterior, son consejos sencillos para que la piel no sufra de más en invierno y seguro que sí se aplican, se notará cómo la epidermis responde y soporta mejor las inclemencias del tiempo.

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consejos para la piel en el blog de Blue Cap

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