Piel sensible: Todo lo que no debes hacer

piel sensible consejos (1)Cuidamos de nuestro cuerpo intentando controlar la comida, la rutina de ejercicios y evitando el estrés tanto laboral como personal.

Pero, en algunas ocasiones, olvidamos la importancia de cuidar nuestra piel. Tanto si tenemos una piel grasa como una piel seca, los cuidados deben ser diarios para mantener una dermis fuerte ante las posibles dermatitis y enfermedades. Pero estos cuidados deben aumentar si nuestra piel es una piel sensible.

“Los síntomas pueden incluir sensación de cosquilleo, tirantez, calor o incluso ardor, y con mucha menos frecuencia, prurito (picor).”

Una vez hayamos identificado con la ayuda de médicos expertos qué tipo de piel tenemos y sea la piel sensible, hay que seguir unos cuidados específicos.

Pero también tenemos que obviar esos consejos típicos y tópicos que no por extendidos son correctos. Por eso, desde nuestro blog de Blue Cap os vamos a contar todo lo que no debéis hacer si tenéis una piel sensible.

Lo primero que debemos evitar es, por el mero hecho de tener una piel sensible, multiplicar el número de cuidados.

Proteger la dermis en exceso puede llevarnos a generar el efecto contrario, por eso es imprescindible seguir al dedillo los consejos ofrecidos por dermatólogos expertos.

A partir de ahí, nuestra rutina y nuestra vida diaria debe ser controlada en ciertos aspectos para no ser nosotros mismos los culpables de esa sensibilidad extrema en nuestra piel.

Aquí entra en juego nuestro raciocinio, al que le ofrecemos una lista de instrucciones que ayudarán a mantener la piel sana.

Todo lo que no hay que hacer si tenemos la piel sensible

  • Los geles de baño que huelen bien y tienen un tacto agradable pueden ser una pequeña trampa para nuestra piel. Suelen contener ingredientes artificiales que pueden irritar en exceso nuestra piel. Por ello, es preferible usar jabones más naturales, con glicerina o avena, aunque debemos consultar los ingredientes en el frasco.
  • Nada de duchas largas, frotando mucho la piel, con agua caliente. Es mejor utilizar agua templada, durante un periodo corto, solo insistiendo en genitales y axilas. No es necesario enjabonar con fruición todo el cuerpo.
  • No utilizar una crema sin probarla antes. Si compras un producto, debes probarlo primero en una parte pequeña de la piel, en la mano por ejemplo y esperar unas horas para ver si se irrita, si se inflama o si hay rojez.
  • Por mucho que nos prometa una crema cuando la vemos en una tienda, debemos tener cuidado y revisar bien sus ingredientes para asegurarnos de que es adecuada para la piel sensible. Nada de usar cremas sin comprobarlo o al menos, sin consultar con el dermatólogo o farmacéutico.
  • Exceso de perfume. A todos nos gusta oler bien, pero hay que tener cuidado porque las colonias pueden contener agentes que hagan reaccionar nuestra dermis de forma negativa.

Alimentación y vida saludable, factores a tener en cuenta

Llevar una dieta equilibrada es algo que ayuda, sin duda, a mantener un peso correcto y a que nuestra salud sea la mejor. Y si a esta alimentación correcta le añades una vida en la que el deporte tenga mucho protagonismo podemos hablar de un cuerpo 10 a nivel de salud.

Pero lo que muchos no saben es que estas dos cosas son factores a tener en cuenta para el cuidado de la piel.

piel sensible consejos (2)Una dieta rica en verdura en la que evitemos los excesos de fritos, los productos con gluten o los alimentos procesados y que tengan mucha grasa permite que la respuesta en nuestra piel sea positiva.

Al igual que evitar el estrés o el hecho de fumar, que además de ser perjudicial para todo nuestro organismo multiplica los daños en la piel sensible.

El sol puede ser un gran enemigo de la piel si no sabemos cómo exponernos a él.  Si salimos de casa o vamos a la playa sin ponernos crema protectora, podemos sufrir quemaduras e inflamaciones de cierto nivel.

“La piel sensible es muy delicada y puede sufrir grandes daños si no la protegemos de forma adecuada.”

Si tu entorno está muy contaminado y no haces nada al respecto, es posible que tu piel sufra las consecuencias.

En ocasiones no podemos cambiar dónde vivimos, pero sí tomar ciertas precauciones. Por ejemplo, limpiar siempre la piel tras volver de la calle e hidratarla.

çUna piel sensible es muy reactiva a la contaminación y si no la cuidamos, podemos tener rojeces y tiranteces casi de forma permanente.

Estas son solo algunas de las cosas que no debes hacer si tienes una piel sensible. Si quieres saber más consejos para tener la mejor piel posible, ¡no dejes de visitar nuestro blog en Blue Cap!

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