Cómo preservar tu piel de la contaminación y los cambios de temperatura

Consejos para cuidar la piel ante los cambios de climaLos cambios de temperatura y la contaminación repercuten seriamente en el estado y la salud de la piel. Por eso, cuando pasamos de una estación a otra, debemos saber que nuestra piel debe seguir recibiendo mantenimiento constante, ya sea con cremas hidratantes, con agua y con protectores solares, además, claro de cuidar la alimentación.
En nuestro blog, ya hemos abordado en varios artículos sobre cómo afecta el frío a la dermis, además de que también hemos hablado de los efectos que tiene la primavera en ésta, y sobre todo cómo afecta la contaminación en su buen estado.

Nuestro artículo de hoy va enfocado a los cuidados que debemos tener con la piel ante los cambios de clima y de los efectos que trae consigo la polución del aire, a fin de evitar que sufra el menor daño posible, dado que las modificaciones de temperatura son molestos pero también peligrosos para la misma.

Y es que aunque pueda parecer de poca relevancia, uno de los mejores consejos que podemos ofrecer es el relacionado con la Vitamina C. Una alimentación más que correcta es vital para tener fortalecida nuestra piel y la parte más importante es la vitamina que acabamos de citar.

Para ingerirla podemos hacerlo a través de los zumos de naranja, mandarina o incluso pomelo. Y si además logramos combinar la Vitamina C con la Vitamina A, la cual podemos encontrarla normalmente en los lácteos y más específicamente en los yogures, haremos que nuestra piel sea más fuerte.

Lógicamente no podemos obviar la necesidad de proteger nuestra piel de la mejor manera posible. Si decidimos mejorar nuestra dieta, también es importante adelantarnos al sol y proteger la dermis con una buena crema solar, sobre todo para que nuestra cara no esté tan sometida a los rayos del sol.

El cambio brusco de temperatura nos expone demasiado al sol inesperado y esa protección puede ayudarnos a evitar rojeces innecesarias.

El calor pone nuestra dermis roja y el frío la seca, por lo que tener la piel hidratada es vital para combatir y poder plantar cara a esos cambios inesperados. Eso sí, no debemos caer en el error de que con una crema es suficiente para hidratarnos. El beber agua y los dos litros y medio que recomiendan los expertos nos ayuda también a evitar la aparición de puntos negros y granos.

Por eso desde Blue Cap queremos ayudarte con consejos, a preservar la piel de los cambios bruscos de temperatura, ya que aunque no se crea, la piel también se deteriora ante los cambios de estación.

Consejos para cuidar la piel

Una buena limpieza de la piel

La piel necesita una buena limpieza siempreEs fundamental hacer una adecuada limpieza de la piel para así poder eliminar los restos de suciedad que se acumulan en la piel. Para ello es importante que hagas una doble limpieza de ésta, limpiando primero la superficie de la piel, y luego procediendo a hacer lo mismo en la zona más profunda de la dermis.

Aumenta el consumo de productos antioxidantes

Para cuidar tu piel de los radicales libres también es importante que aumentes el consumo de productos antioxidantes. Y es que este tipo de alimentos ricos en antioxidantes, al ser absorbidos por el cuerpo, son capaces de combatir la acción de los radicales libres.

Por ello no es de extrañar que cada vez sean más los cosméticos que están añadiendo este tipo de alimentos a los compuestos de sus productos.

La hidratación es fundamental

Tener una piel hidratada es fundamental para protegerla de los efectos derivados de temperaturas, incluso de la contaminación. De este modo, escoger una buena crema hidratante hará que puedas mantener la humedad de tu piel y te ayudará a crear una barrera protectora contra los agentes que hacen que se ensucie y no pueda transpirar como es debido.

Por eso es necesario usar la crema hidratante que necesita tu piel y aplicarla por las mañanas y por las noches.

No olvidar el protector solar

Si es importante saber hidratar la dermis, no lo es menos protegerla. Es fundamental que cuides tu piel de los efectos de los rayos solares. Para ello sólo tendrás que aplicarte una crema con protección solar. Escoge una crema específica en los meses de verano, y para el otoño e invierno recuerda que puede ser suficiente con una crema humectante que contenga factor solar.

En el caso de los meses de verano no tomes el sol desde las 11 de la mañana hasta las 3 de la tarde, porque en este momento es cuando los rayos ultravioleta pueden dañar más tu piel. En caso de que tengas que exponerte a los rayos del sol, hazlo siempre con protección solar sobre tu dermis.

Una dieta balanceada

La buena alimentación tiene un papel muy importante en el buen estado de la piel. Es necesario que observes cómo te estás alimentando. Si consumes demasiados alimentos que tienen grasas o harinas, debes plantearte irlos supliendo más por fruta y verdura.

Evitar a toda costa consumir alcohol y tabaco, ya que estos productos tienden a secar mucho la piel, además de que si se abusa de ambos, la piel refleja la perdida de elasticidad e iluminación.

Como podrás ver, la piel, ese órgano que es considerado el más grande de nuestro cuerpo, requiere siempre de un mantenimiento que va no sólo desde su exterior, sino desde su interior, por eso no dudes en hidratarla siempre, consumir mucha agua y cuidar tus alimentos.

Y si te interesa conocer más sobre la salud de la piel, te invitamos a que consultes frecuentemente nuestro blog, en el cual encontrarás información relacionada con el tema.

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