5 cosas que una persona con dermatitis o psoriasis no quiere que le digas

cinco cosas que alguien quiere que sepasSi conoces a alguien que tenga psoriasis o dermatitis, es probable que se haya enfrentado a este tipo de pensamientos o afirmaciones alguna vez. Son cosas que quizás sean incomprensibles para el resto, pero que están llenas de significado para quien tiene una afección en la piel de este tipo.

“Vaya, qué mal tienes la piel”

Que alguien externo nos exprese el mal estado de nuestra piel es algo innecesario. Lo primero porque nosotros, que somos quienes tenemos placas o irritaciones, lo sabemos de sobra ¡es a nosotros a quien nos pica y molesta! Lo segundo, porque es una observación poco constructiva, que solo nos lleva a pensar de nuevo en el mal estado de nuestra dermis. Y lo tercero, porque centra más atención de la debida a algo que SOLO es un problema en la piel. Sin más.

“Tampoco será para tanto, digo yo”

Quienes no tienen dermatitis o psoriasis no se dan cuenta del alcance que tiene una irritación en la piel. Afecta a aspectos muy diferentes de la vida, puede provocar mucha inseguridad y problemas de autoestima, sin contar cómo puede variar nuestra vida social e incluso laboral. Entre todos tenemos que hacer el esfuerzo de darle la importancia justa, que le corresponde, sin maximizar. Pero tampoco vale despreciarla, ¡quienes tienen psoriasis o dermatitis no son hipocondríacos!

“¿Y has probado esto…? He leído en una revista que va muy bien”

Muchas personas se ofrecen voluntarias para darnos las soluciones a los problemas que tenemos en la piel sin darse cuenta de que nosotros, que somos quienes tenemos la afección, ya hemos movido cielo y tierra para probar tratamientos, hablar con médicos, seguir los procedimientos y modificar nuestros hábitos de higiene y cuidados para estar lo mejor posible. Un remedio aleatorio en una revista que no tiene fundamento científico no será la panacea.

“¿Y qué tienes que hacer para que no te salga? ¿y son caras las cremas? ¿alguien te ha rechazado por eso?”

Tener psoriasis o dermatitis no es la parte más agradable de nuestra vida. De hecho, es algo que si pudiéramos, eliminaríamos al instante. Por lo tanto, hablar del tema largo y tendido incidiendo en la parte más desagradable, en lo que más nos afecta y nos duele, no es plato de buen gusto. Si alguien tiene curiosidad por este tipo de afecciones, debe preguntar ¡cuanto más se sepa sobre dermatitis y psoriasis, mejor!, pero sin incidir en lo relativo a la intimidad de quien tiene delante y sin hacerle sentir incómodo.

“Eso será de algo que te has puesto tú”

La dermatitis y la psoriasis no son problemas cosméticos, sino clínicos. Ser reduccionistas y creer que se tienen respuestas para todo dando sentencias a diestro y siniestro no ayuda a nadie. Quien hace afirmaciones así debe pensar que quien tiene delante ya ha investigado y hablado con su médico hasta la saciedad de que tanto la dermatitis como la psoriasis son enfermedades sin causa conocida, aunque ciertas circunstancias y hábitos hagan empeorar el estado de la piel.

El respeto, la empatía y la comprensión deberían ser las máximas cuando hablamos con alguien que tiene un problema, sea de la índole que sea. Ponerse en la piel del otro y ahora nunca mejor dicho, casi obligatorio.

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